Como pasa el tiempo

A veces no somos conscientes de lo rápido que pasa el tiempo, a veces pensamos que va más despacio de lo que en realidad sucede. Muchos nos aferramos a las cosas de antes de la revolución de internet, de las redes sociales, de las páginas web y de la compra online, muchos de nosotros seguimos comprando en agendasyrecambios.es las agendas de toda la vida, las agendas con anillas y la portada de cuero o piel, con anillas ara poder ponerle todos los años un recambio nuevo, así le damos un muy buen uso.

Es una pena que cosas tan sencillas y tan útiles como las agendas vayan  desapareciendo de nuestras vidas, por culpa de los ipad, de los teléfonos inteligentes y de las agendas electrónicas. Por suerte siempre quedaremos nostálgicos de los que leemos los libros en papel y no en formato pdf o ebook, siempre quedaremos los que bajamos los domingos al kiosco a por la prensa del día, siempre quedaremos los que preferimos escuchar un vinilo en el tocadiscos para poder recrearnos en la música de antes.

No nos consideramos  anti evolución, somos solo nostálgicos de las cosas que funcionaban también pero que han sido sustituidas por otras más modernas y por lo que se dice mejores.

Pero claro, ni todo lo antiguo tiene que desaparecer ni todo lo moderno tiene que perdurar. Habrá de todo, habrá cosas que son muy útiles aun siendo de hace veinte años, y otras que siendo ultra modernas  no tienen ninguna utilidad en los tiempos en los que estamos. Por eso siempre es bueno pensar que más vale lo malo conocido como se solía decir.
Las nuevas tecnologías nos facilitan la vida, eso es una verdad que no podemos obviar, pero también nos hacen ser más retraídos, más tímidos y mas recelosos ya que gracias al anonimato que ofrece internet todos estamos expuestos al mundo y lo que quieran hacer con nosotros, robos, estafas, engaños… Ser de la antig8a escuela no es algo negativo, no es nada malo, todavía estamos los que disfrutamos anotando en  nuestra agenda las cosas previstas para la semana, pasando las hojas y tachando las hojas de los días de descanso y los festivos, disfrutamos anotando lo que hace falta comprar y la hora de la cita médica en nuestras agendas, en papel, utilizando un bolígrafo o un lapicero. No somos anticuados, somos vintage.