MÉTODOS DE AFEITADO

Lejos de resultar una tarea meramente superficial y doméstica, el afeitado contiene varias opciones y métodos desde los que conseguir un corte fino y perfectamente adaptado a nuestra superficie y objetivos. En ese sentido, nunca está de más conocer qué posibilidades nos abre el desconocido mundo del afeitado masculino.

 

Así, en un primer vistazo veremos que nos encontramos con el afeitado clásico, el afeitado en húmedo, el afeitado moderno o el afeitado en seco. Todos ellos son válidos, pero según el tipo de piel que tengas te serán más recomendables aquellos menos abrasivos en su tratamiento posterior. Igualmente, las herramientas que nos sirven para llevarlo a cabo son también de lo más variadas, desde navajas pasando por maquinillas desechables o maquinillas eléctricas de última generación, igual que ocurre con sus jabones y lociones anteriores y posteriores.

 

¿CÓMO FUNCIONA UNA MAQUINILLA?

Aunque se trata de uno de los métodos de afeitado más utilizados, muy probablemente nunca te hayas parado a pensar cuál es el funcionamiento de una maquinilla de afeitar. Sencillamente te echas tu loción previa, enciendes la maquinilla y te dispones a afeitarte sin pensar en nada más que evitar cualquier corte y poner toda tu atención en ello. Sin embargo, nunca está demás conocer más sobre esta herramienta tan necesaria.

 

La maquinilla de afeitar sigue, principalmente, dos tipos de mecanismos. Por un lado se encuentra la maquinilla conocida como simple, con la que el pelo es izado hacia arriba para así conseguir tirar del folículo y poder afeitar el pelo lo más cercano a la superficie facial.

 

Por otro lado nos encontramos con las maquinillas más modernas, las cuales funcionan con varias hojas y nos permiten realizar cortes semejantes a varias tijeras en funcionamiento. Como es lógico, con este uso el proceso de afeitado será aún más rápido.  Estas maquinillas eléctricas toman la barba sin llegar a dañarnos y su hoha rotatoria va, poco a poco, rebajando el tamaño del pelo a cortar. De esta manera, somos nosotros quienes decidimos hasta dónde rasurar la barba o, llegado el caso, deshacernos de ella por diversos motivos. Este tipo de cuchillas suelen tener una forma circular, de manera que se consiga un mayor tratamiento del relieve y de las formas que el rostro atesora. Muchas de ellas traen consigo cartuchos de recambio ya que las cuchillas, igual que ocurre con una maquinilla simple recta, tienen una fecha de caducidad determinada dependiendo de su calidad y del número de veces que se haya utilizado.